domingo 19 abril, 2026

A 50 años del golpe, el ex Pozo de Banfield se convirtió en un espacio de memoria viva y encuentro

En el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado de 1976, el Espacio de la Memoria ex Pozo de Banfield, emblemático predio ubicado en Vernet y Siciliano, volvió a ser el corazón de una multitudinaria vigilia que convocó a centenares de vecinos de Lomas de Zamora y la región. Lo que alguna vez fue un centro clandestino de detención se transformó durante la noche del domingo en un escenario donde la memoria histórica se entrelazó con la expresión artística y la participación comunitaria, reafirmando el rol del espacio como un pilar fundamental para la identidad del partido.

La jornada, que dio inicio al caer la tarde, tuvo un marcado perfil cultural y participativo que logró convocar a familias enteras, jóvenes y referentes de la zona. Lejos de ser un acto puramente formal, la vigilia se nutrió de presentaciones de bandas locales, ballets, murgas y un grupo de rap que aportaron su arte al homenaje. Además, los asistentes pudieron participar en talleres de serigrafía y en la creación de un mural colectivo, actividades que convirtieron a los espectadores en protagonistas activos de la noche, fortaleciendo el lazo entre la memoria y la vida cotidiana del barrio.

La organización del encuentro estuvo a cargo de la agrupación H.I.J.O.S. junto a la Mesa de Trabajo del ex Pozo de Banfield, colectivos que desde hace años trabajan para mantener vivo el significado de ese lugar. La vigilia no solo fue un acto de recordación, sino también una oportunidad para que las nuevas generaciones se apropiaran de la historia reciente a través del arte y la escucha. La presencia de autoridades locales y provinciales, como el intendente Federico Otermín, la ministra de Ambiente Daniela Vilar y referentes de derechos humanos com Laura Berardo, Subsecretaria de Derechos Humanos del Municipio y Daniel Prassel, quien subrayó el respaldo institucional a la iniciativa, aunque el protagonismo quedó claramente en manos de los vecinos que colmaron el predio.

Con este tipo de encuentros, el ex Pozo de Banfield consolida su rol como un sitio clave para la construcción de la memoria colectiva en el sur del conurbano. Más allá de la fecha puntual, la masiva respuesta de la comunidad demuestra que el compromiso de “nunca más” se mantiene vigente, sostenido por una memoria que no solo se hereda, sino que se construye día a día en el barrio. La vigilia dejó en claro que, para los vecinos de Lomas de Zamora, recordar es también un acto de resistencia cultural y de reafirmación de los lazos comunitarios.

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