Cada 29 de abril se celebra en la Argentina el Día del Animal, una fecha instalada en el calendario para promover el respeto hacia todas las especies, aunque pocos conocen la historia de su principal impulsor, cuyos restos se encuentran en Lomas de Zamora.
En el Cementerio Municipal de la ciudad descansa Ignacio Lucas Albarracín, nacido en Córdoba en 1850 y fallecido en 1926. Sobrino segundo de Domingo Faustino Sarmiento, construyó una trayectoria propia ligada a la defensa de los animales en un contexto donde el maltrato formaba parte de la vida cotidiana.
Su rol dentro de la Sociedad Protectora de Animales fue determinante. Primero como secretario y luego como presidente desde 1885, encabezó campañas contra prácticas como la tracción a sangre y las riñas de gallos, impulsando avances que marcaron un precedente en la legislación nacional.
Fue también quien logró instituir el 29 de abril como Día del Animal en el país. La primera celebración se realizó en 1908 en el Zoológico de Palermo, con la participación de alrededor de 15 mil estudiantes que soltaron palomas mensajeras como símbolo de respeto hacia la vida animal.
A más de cien años de aquella iniciativa, su figura sigue sin el reconocimiento masivo que supo construir en vida. Sin embargo, su presencia en Lomas de Zamora mantiene vigente una historia que vincula la defensa de los animales con una tradición local muchas veces invisibilizada.

